Como bien saben, el día de reyes se cierra con la entrega del Premio Nadal, que por otra parte abre la larga lista de premios literarios que nos acompañarán en este recién inaugurado 2012. Así, el ganador de esta 68ª edición ha sido Álvaro Pombo, que se ha impuesto a las 313 novelas presentadas al galardón con El temblor del héroe. Y ya de entrada, pues comienza el año con unos buenos 18.000 euros que no están nada mal como regalo en estas fechas tan especiales.
A estas alturas, creo que ni hace falta que les diga que la obra ha sido presentada bajo seudónimo, ni que les cuente mi opinión a este respecto. El caso es que figuraba como Los amigos de Román, escrita por Jorge Bruno. El jurado ha estado formado por Germán Gullón, Lorenzo Silva, Andrés Trapiello, Ángela Vallvey y Emili Rosales.
En cuanto a la obra ganadora, ‘El temblor del héroe’, poquito se sabe de ella, sólo que Pombo parte de la historia de un profesor universitario jubilado, que presencia un suceso (del que nada sabemos), y que servirá para que el autor nos haga reflexionar sobre la indiferencia que gobierna el mundo actual. Como se pueden imaginar, Álvaro se mostraba muy contento y recordaba como vivió de adolescente la entrega del primer Premio Nadal, allá en el año 1944 a Carmen Laforet, por el libro Nada, que por cierto es uno de los pocos libros que me ha sido imposible terminar de leer, no puede estar mejor puesto el título desde luego.
De Álvaro Pombo, al que todos conocemos, podemos decir que nació en Santander en 1939 y que es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Entre los títulos de su extensa obra podemos citar algunos como La fortuna de Matilda Turpin (Premio Planeta 2006), El cielo raso, Donde las mujeres (Premio Nacional de Narrativa 1996) o El héroe de las mansardas de Mansard (Premio Herralde de Novela 1983). Así que como ven, prácticamente era este Premio Nadal el único que faltaba en sus vitrinas repletas de galardones. Resaltar también que desde el año 2004 es miembro de la Real Academia Española, ocupando el sillón j de la misma.
Por otra parte, y como es habitual, también se ha entregado el Premio Josep Pla de prosa en lengua catalana, que en su 44ª edición ha recaído en el periodista (que no tenista) Rafael Nadal, por sus memorias de infancia en Girona reflejadas en su libro Quan erem feliços.
Y ahora es cuando llega el turno de reconocer que no he leído nada de Pombo, aunque quién sabe, igual me animo con la ganadora de este premio, aunque tendremos que esperar un poquito para verla publicada y para saber con más claridad de qué trata realmente. En cualquier caso, enhorabuena a los ganadores, que no han podido empezar mejor el año.
