Dicen que Facebook es gratis pero para el New York Times vale 50 billones de dólares: ese es el valor de los contenidos, pensamientos, fotos que millones de usuarios durante millones de horas han subido gratis a la red. Y Twitter vale ya más de 10 billones de dólares a los que yo seguramente habré contribuido en alguna parte ínfima con mis micropoemas, aforismos y seguramente tú también has contribuido querido lector. Mientras que los periódicos y los medios tradicionales tienen que pagar a los colaboradores y a las secretarias de redacción, Facebook, Twitter y todos los nuevos Magos de Oz de las redes sociales han descubierto la cuadratura del círculo: una cuadratura que ya estaba en la Literatura.
Tom Sawyer la había descubierto gracias a Mark Twain: no todo el mundo tiene la suerte de poder pintar mi verja gratis en una tarde de verano. Si eres bueno ni siquiera te cobraré por pintarla. Claro que hay gente que paga a profesionales para que se lo pinten. Así han vivido generaciones de pintores de brocha gorda y de escritores de pluma fina. Pero ahora Mr. Internet ha descubierto que todos estamos dispuestos a trabajar gratis y a colaborar gratis: que nosotros no cobremos no quiere decir que no haya alguien que se esté haciendo rico con el talento de todos los que escriben gratis en Twitter, en su blog y en Facebook. La sociedad griega de los gloriosos hombres libres se basaba en el trabajo de los esclavos y ahora la sociedad de la comunicación global se basa en el talento y en el trabajo gratuito de millones de personas. En esas circunstancias que le quiten el pan a los pintores de brocha gorda o a los honestos profesionales del arte de la escritura es sólo una anécdota.
Tom Sawyer la había descubierto gracias a Mark Twain: no todo el mundo tiene la suerte de poder pintar mi verja gratis en una tarde de verano. Si eres bueno ni siquiera te cobraré por pintarla. Claro que hay gente que paga a profesionales para que se lo pinten. Así han vivido generaciones de pintores de brocha gorda y de escritores de pluma fina. Pero ahora Mr. Internet ha descubierto que todos estamos dispuestos a trabajar gratis y a colaborar gratis: que nosotros no cobremos no quiere decir que no haya alguien que se esté haciendo rico con el talento de todos los que escriben gratis en Twitter, en su blog y en Facebook. La sociedad griega de los gloriosos hombres libres se basaba en el trabajo de los esclavos y ahora la sociedad de la comunicación global se basa en el talento y en el trabajo gratuito de millones de personas. En esas circunstancias que le quiten el pan a los pintores de brocha gorda o a los honestos profesionales del arte de la escritura es sólo una anécdota.
