El Museo Universitario del Chopo parece recobrar su brillo: alumbrado, barandales y vidrios preparados, paredes limpias, señalizaciones y servicios de taquilla y guardarropa listos. Es lo que puede observarse en el espacio que permanece cerrado al público desde octubre de 2006, cuando inició su remodelación y acondicionamiento, de acuerdo con el proyecto de Enrique Norten.
La valla de madera que impedía la vista desde la calle fue removida completamente, por lo que puede verse cómo trabajan en los últimos detalles. El personal que resguarda el edificio señala que la reapertura se planea llevar a cabo el 19 de mayo próximo. “Se va a anunciar en periódicos, televisión y radio”, dice uno de los vigilantes.
Inicialmente estaba estimado terminar las obras en octubre de 2007, luego, ya vencido este plazo, Alma Rosa Jiménez, directora del museo, dijo en febrero de 2008 que estaría abierto en junio de 2009. Sin embargo, esta fecha tampoco fue respetada y se habló de que en noviembre del año pasado reabriría. Finalmente, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, anunció que el museo abriría en la primavera de 2010.
Durante las obras, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó diversas recomendaciones (Excélsior 23/IV/09). “La UNAM no consideró accesos adecuados para la maquinaria pesada en la obra”, lo que ocasionó “que se abrieran huecos en muros y colocaran marcos de Perfil Tubular Rectangular a fin de rigidizarlos, sin que se tenga evidencia de quién efectuó los trabajos”, señaló la ASF en su momento, que además pidió aclarar el destino de 34 millones 548 mil pesos.
Las irregularidades provocaron que diputados federales de la Comisión de Cultura se manifestaran a favor de conocer los detalles de la obra y la Organización Mundial de Monumentos (ICOMOS) sección México supervisara cómo se llevaban a cabo (Excélsior 5/V/09).
Actualmente, los huecos han sido totalmente sellados y no permanece rastro visible de ellos, pero los detalles sobre el costo total de los trabajos es incierto. Sealtiel Alatriste, coordinador de Difusión Cultural de la UNAM, dijo en diciembre pasado que éste aún no era calculado.
El portón de madera del edificio traído a México de Alemania y ensamblado entre 1903 y 1905, luce totalmente renovado, lo mismo sucede con los vidrios que protegen el acceso principal y con los de las ventanas que adornan todo el inmueble, sólo que ahora son opacos y es imposible ver a través de ellos hacia el interiorsólo que ahora son opacos y es imposible ver a través de ellos hacia el interior.
En el costado derecho del edificio de la colonia Santa María la Ribera se observa una parte de la nueva estructura construida en el interior del museo de acuerdo con el proyecto de Norten y aún luce vacío su interior.
La directora del museo ha señalado que las exposiciones con que reabrirá el recinto están curadas desde hace dos años por Karen Cordero, Víctor Zamudio y José Antonio Rodríguez: “Las curadurías están prácticamente concluidas. Desde hace dos años tenemos todas las exposiciones tanto para la apertura como para dos años de programación, por lo menos”. En la página de internet www.chopo.unam.mx, aún no se informa sobre la apertura del espacio.
Excélsior dio a conocer el 23 de abril de 2009 los hoyos en el Chopo. Un día después la UNAM lo reconoció:
La directora del recinto, Alma Rosa Jiménez, dijo desconocer los señalamientos de la ASF.
La Dirección General de Obras y Conservación de la UNAM dijo tener la supervisión del INBA.
>Inicialmente las obras de remodelación del Museo Universitario del Chopo consideraban una inversión de 60 millones de pesos, los cuales fueron otorgados, en cantidades iguales, por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la UNAM y el Gobierno del Distrito Federal.
El proyecto ofrece la ampliación de los espacios, la actualización de su infraestructura y el equipamiento de todo el edificio.
Con los trabajos concluidos se espera que el Chopo crezca 70 por ciento en su espacio expositivo por medio de una estructura ligera y transparente que fue implementada en su interior para dar la impresión de que las galerías flotan. En el subsuelo está previsto un nuevo espacio para las artes escénicas, una mediateca y un cinematógrafo.
El museo universitario luce listo para recibir de nuevo al público, programado para esta primaveraEl Museo Universitario del Chopo parece recobrar su brillo: alumbrado, barandales y vidrios preparados, paredes limpias, señalizaciones y servicios de taquilla y guardarropa listos. Es lo que puede observarse en el espacio que permanece cerrado al público desde octubre de 2006, cuando inició su remodelación y acondicionamiento, de acuerdo con el proyecto de Enrique Norten.
La valla de madera que impedía la vista desde la calle fue removida completamente, por lo que puede verse cómo trabajan en los últimos detalles. El personal que resguarda el edificio señala que la reapertura se planea llevar a cabo el 19 de mayo próximo. “Se va a anunciar en periódicos, televisión y radio”, dice uno de los vigilantes.
Inicialmente estaba estimado terminar las obras en octubre de 2007, luego, ya vencido este plazo, Alma Rosa Jiménez, directora del museo, dijo en febrero de 2008 que estaría abierto en junio de 2009. Sin embargo, esta fecha tampoco fue respetada y se habló de que en noviembre del año pasado reabriría. Finalmente, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, anunció que el museo abriría en la primavera de 2010.
Durante las obras, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó diversas recomendaciones (Excélsior 23/IV/09). “La UNAM no consideró accesos adecuados para la maquinaria pesada en la obra”, lo que ocasionó “que se abrieran huecos en muros y colocaran marcos de Perfil Tubular Rectangular a fin de rigidizarlos, sin que se tenga evidencia de quién efectuó los trabajos”, señaló la ASF en su momento, que además pidió aclarar el destino de 34 millones 548 mil pesos.
Las irregularidades provocaron que diputados federales de la Comisión de Cultura se manifestaran a favor de conocer los detalles de la obra y la Organización Mundial de Monumentos (ICOMOS) sección México supervisara cómo se llevaban a cabo (Excélsior 5/V/09).
