
El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha asegurado en una entrevista a la Cadena Ser de España que:
"existen males mayores que los que están sufriendo los pobres en Haití, como nuestra pobre situación espiritual. [...] igual deberíamos, además de poner toda nuestra solidaridad y recursos económicos con esos pobres, llorar por nosotros y por nuestra pobre situación espiritual.
Quizá es un mal más grande el quenosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes están sufriendo"
¿Tiene límite la estupidez humana? ¿Y qué hacemos cuando encima se cree divina?