
La piñata es tradicionalmente mexicana pero se ha extendido por el mundo adoptando diferentes formas, generalmente en consonancia con las diversas culturas.
Durante los nueve días previos a la Navidad, en el México de principios del siglo XX y desde mucho tiempo antes, se utilizaba la piñata para brindarle a los niños un momento de alegría y sana diversión adicionada con dulces, colaciones, frutas de temporada e incluso, juguetes.
Pocas personas saben que las piñatas fueron traídas a la Nueva España (México) por frailes franciscanos, italianos, que las llamaban "pregnatas" (pronúciese: "preñatas" ) lo que equivale a llamarlas preñadas o embarazadas -por tener la olla o barriga llena de dulces, frutas y colaciones- derivándose de allí el nombre que a la fecha les asigna.
De hecho, los frailes las empleaban para enseñarle rudimentos de doctrina cristiana a los indígenas. Con ella representaban a los siete pecados capitales - uno por cada pico de la piñata en forma de rutilante estrella- siempre recubiertos con bellos ropajes para mejor atraer y engañar a los humanos.
Las piñatas eran por lo tanto confeccionadas en forma de estrellas, como ya dije, con 7 picos o puntas de los que pendían listones de colores y construidas con cántaros de barro que se cubrían con adornos y rizos hechos con papel de china.
Los que en el juego participaban eran vendados de los ojos simbolizando la fe, que es ciega y, armados con un garrote, emblema de empeño y tenacidad, eran enviados a dar palos de ciego a la piñata, que no era otra cosa que el afán con el que se debe combatir al pecado.
El premio que caería del cielo si uno de los garrotazos lanzados al azar atinaba a dar en el cántaro era sinónimo de la abundancia y deleite que alcanza el fiel que logra vencer las muy bien disfrazadas asechanzas del mal.
Como muchas otras cosas, las piñatas han ido perdiendo su significado original y ahora las encontramos en forma de animales, personajes o de cualquier "héroe" de pacotilla que esté de moda en el gran mercado de consumo en que se ha convertido al mundo.