
México es un país cristiano y predominantemente católico, de manera que, en la Nochebuena, los fieles se presentaban en el templo a la celebración de la llamada "Misa de Gallo" que se celebraba exactamente a la media noche, con letanías, villancicos y todo tipo de cánticos religiosos festejando el nacimiento de Jesús de Nazaret (Y´shua Ben Yusef Ha Mashiak) , de manera que las lecturas bíblicas se centraban en el feliz acontecimiento, para sufrimiento de los niños que ansiosos se comían las uñas esperando que la Misa terminase para ir presurosos al encuentro del regalo que el "Niño Dios" les habría dejado debajo de la cama o dentro del zapato.
En el templo se adornaba -por regla general- con un espléndido ejemplar de "Nacimiento" y los fieles, al concluir el oficio divino solían besar con profundo respeto las imágenes de Jesús, José y María, también llamada "La Sagrada Familia".
Una vez concluida la Misa de Gallo, esto es, en la madrugada del día 25 de diciembre, se retiraban las familias a sus respectivos hogares a disfrutar de la cena de navidad y los niños a buscar en sus zapatos los regalos o golosinas que les habría traído "El niño Jesús".
Esta, como muchas otras tradiciones, ha tenido a desaparecer con el paso del tiempo y con la penetración de otras denominaciones cristianas e incluso seudo cristianas que, o bien tienen otro tipo de festejos tomados de los conceptos anglosajones de la Navidad o, de plano, en el peor de los casos, ni siquiera la festejan. Signo de los tiempos.